A escasos días de las Elecciones Presidenciales, el panorama político peruano sigue marcado por la fragmentación y la apatía electoral. El más reciente simulacro de votación nacional urbano y rural realizado por Ipsos (con fecha de muestra del 1 y 2 de abril) revela que Keiko Fujimori (Fuerza Popular) encabeza las preferencias con un 13.7%, seguida por el sorpresivo ascenso de Carlos Álvarez (País para Todos), quien desplaza a otros políticos tradicionales y alcanza el 9.0%.
Sin embargo, el verdadero ganador de este simulacro es el descontento ciudadano: el voto en blanco representa un contundente 22.0% a nivel nacional, superando ampliamente a cualquier candidato en la contienda.
La reñida batalla por el pase a segunda vuelta
El sondeo muestra una lucha intensa por el segundo lugar, posición clave para un eventual balotaje. Carlos Álvarez ha logrado dar la sorpresa y capitalizar el voto, especialmente en la capital, donde registra un 14.5% de apoyo (incluso superando el 14.1% de Fujimori en Lima).
Por su parte, Rafael López Aliaga (Renovación Popular) cae a la tercera posición con un 8.1%, seguido por Roberto Sánchez (Juntos por el Perú) con un 6.7%, quien muestra su mayor fortaleza en el interior del país (9.0%).
El fantasma de la indecisión: 26% no elige a nadie
Más allá de los nombres en la papeleta, las cifras del simulacro de Ipsos reflejan un profundo distanciamiento del electorado con la oferta política actual. Las cifras de rechazo o indecisión son las más altas de la tabla:
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En blanco: 22.0%
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Otros candidatos: 12.9%
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Viciado: 4.0%
Si sumamos los votos en blanco y viciados, un 26% de la población encuestada no elige a ningún candidato, lo que añade un altísimo grado de incertidumbre a los resultados finales. En esta recta final, el gran desafío de los postulantes será intentar convencer a este masivo bolsón de votantes desencantados antes de llegar a las urnas.

