En una tensa entrevista exclusiva, el mandatario intentó justificar sus reuniones nocturnas y encapuchadas en un chifa y un mercado clausurado. Atribuyó las denuncias a un intento de desestabilización política.
En medio de la crisis política generada por la difusión de imágenes que lo muestran ingresando encapuchado a locales privados, el presidente de la República, José Jerí, brindó una entrevista exclusiva a América Noticias para responder a los cuestionamientos sobre sus vínculos con empresarios de nacionalidad china.
Durante el diálogo, el jefe de Estado negó tajantemente haber cometido actos ilícitos y calificó las denuncias periodísticas como una «distorsión maliciosa» de actividades cotidianas, alegando la existencia de un «complot» para afectar la institucionalidad y el próximo proceso electoral.
El periodista confrontó al mandatario sobre las tres versiones distintas que ha ofrecido respecto a su reunión del 26 de diciembre con el empresario Shihua Yang, conocido como «Jhonny», en un chifa del distrito de San Luis.
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Inicialmente, se dijo que era por el «Día de la Amistad Perú-China».
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Luego, que eran «actividades privadas».
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Finalmente, que fue a «comer a un chifa».
«Es el mismo hecho. He ido a comer a un chifa, y producto de ello se da la conversación», se defendió Jerí, admitiendo que acudir encapuchado y con un morral pudo ser un «error de forma» que generó suspicacias, pero insistió en que se trata de un comportamiento habitual en él para realizar actividades privadas.
Asimismo, se le cuestionó por una segunda visita, realizada el 6 de enero al «Market Capón» en el Barrio Chino, propiedad del mismo empresario. Lo grave de este hecho, revelado por un reportaje dominical, es que el local se encontraba clausurado ese día.
Al respecto, el presidente aseguró desconocer el estado legal del local: «Yo solo fui, llegué, entré, vi las cosas que quería… compré caramelos y me llevé algunos cuadros». Incluso, señaló los cuadros chinos que adornan su despacho como prueba de dicha compra.
Uno de los momentos más tensos de la entrevista ocurrió cuando se le preguntó por la presencia de Ji Wu Shandong en dichas reuniones, un empresario procesado por organización criminal y vinculado al caso «Los Hostiles de la Amazonía».
Jerí evitó confirmar o negar si conocía los antecedentes judiciales de los asistentes, limitándose a decir: «Yo no puedo conocer todas las actividades que realizan los amigos de quien era mi amigo Jhonny».
Ante la insistencia sobre la irregularidad de despachar temas de Estado vía telefónica frente a proveedores estatales (como se observa en los videos de seguridad), el presidente reiteró su tesis de victimización:
«Se pretende distorsionar actos comunes… Hay un interés claro de desestabilizar el gobierno y querer alterar un proceso electoral».
Finalmente, José Jerí descartó renunciar a su cargo y anunció que asistirá voluntariamente a la Comisión de Fiscalización del Congreso para esclarecer los hechos. Asimismo, convocará a una conferencia de prensa posterior para responder a las dudas restantes.
«Yo no le he mentido al país. He aceptado mis errores, pero no voy a aceptar que haya un hecho irregular o ilícito», concluyó.
